Proyecto de ley para regular el juego online
Cataluña está estudiando la regulación del juego online demostrando una vez más ser una de las comunidades españolas más modernas y que más rápido se acomodan a los cambios que se producen constantemente en nuestra trepidante sociedad. El juego online, con el poker como uno de sus exponentes principales, es una disciplina que ha crecido enormemente en nuestros días y las legislaciones y normativas han quedado un poco por detrás de su realidad social, como suele suceder en todas las actividades innovadoras y no establecidas anteriormente.
El paso de los años está demostrando que esta regulación se está postergando más de lo recomendable y que el fenómeno del juego y del poker online son actividades que han madurado y arraigado suficientemente en la sociedad como para merecer una equilibrada regulación como la que recibe cualquier otra actividad económica, especialmente a las equiparables por la similitud de sus características, como son loterías, casinos, salas de bingo tradicional, apuestas de caballos y otros.
Esta regulación repercutiría muy positivamente en toda la sociedad debido al aumento que experimentarían los ingresos impositivos del estado al contar con los generados por estas actividades, que según los cálculos realizados serían muy considerables.
Además de esta ventaja del aumento de ingresos por parte del estado tenemos que añadir la normalización que produciría dicha regulación en el sector del juego online, un área que al no estar sujeta a normativas está indefensa ante determinadas actividades poco éticas ocasionadas por la propia desregulación.
La empresas dedicadas a estas actividades recibirían una adecuada protección ante esta injusta situación que como decimos se está prolongando excesivamente en el tiempo. Afortunadamente las compañías implicadas están haciendo gala de una profesionalidad y claridad en sus actividades que está haciendo posible el desempaño de sus negocios con total transparencia y equidad frente a usuarios y autoridades.
La regulación planificada por las autoridades catalanas de denominará “Ley de Juegos y Apuestas” y sustituiría a la ley de 1984, que según comentó Mercè Claramunt, Directora General del Juego y espectáculos y promotora de este proyecto de ley, ha quedado obsoleta.
La nueva regulación obligaría a los operadores a disponer de una sede social en Cataluña, especialmente a los que estén más enfocados al público de la comunidad. Además se ha indicado que las empresas que operen en Cataluña deberán contar con un sistema que identifique al jugador y que contabilice el tiempo que esté jugando. Se regularán también la difusión de los anuncios sobre juegos y apuestas que tendrán que ser comunicados con antelación y se prohibirá terminantemente incitar o promover de cualquier modo el juego compulsivo, aunque este último factor ya es tenido muy en cuenta por todos los operadores por iniciativa propia.




