Grandes Jugadores de poker: Stu “The Kid” Ungar
El trágicamente desaparecido Stu “The Kid” Ungar es una de las figuras más conocidas en la esfera del poker, una auténtico mito de este juego considerado por muchos como el mejor jugador de poker de todos los tiempos. Continúa siendo uno de los dos únicos jugadores que han logrado ganar el evento principal de las Series Mundiales de Poker (WSOP) en tres ocasiones: 1980, 1981 y 1997. Su vida está plagada de anécdotas y curiosidades, con relaciones con importantes hampones de la época incluidas, que hacen que su vida se acerque más al ideario cinematográfico o novelesco que a la realidad misma y no nos extrañaría que su vida se llevara de nuevo a la gran pantalla, porque materia prima para confeccionarla desde luego no falta (ya se hizo una película sobre su vida en el 2003, “Stuey” de A.W. Vidmer,que no tuvo demasiado éxito comercial).
Stuart Errol Ungar nació el 8 de septiembre de 1953 en Nueva York. Sus padres regentaban un club social en el que también se jugaban partidas de naipes con regularidad. Aunque sus progenitores intentaron que permaneciera apartado de las mesas, el pequeño Stuart demostró una habilidad innata como jugador de Gin Rummy (juego de naipes muy popular en la época) y con sólo 10 años ganó su primer torneo. Stuart ganaba cada torneo en el que participaba y comenzó a fraguarse la leyenda en que acabaría convirtiéndose.
Cuando tenía 15 años su padre Ido Ungar murió repentinamente en brazos de su amante, y con su madre gravemente enferma por una grave enfermedad, la vida de Stuart se vio seriamente comprometida. Afortunadamente Víctor Romano, enrolado en el clan mafioso de los Genovese, apadrinó al jovencísimo Stu. Romano era conocido por tener una asombrosa capacidad para memorizar (se dice que podía repetir exactamente la definición exacta de cualquier palabra del diccionario) y utilizaba sabiamente esta capacidad para calcular probabilidades en el juego. Bajo su protección Stu aprendió muchos de sus trucos y habilidades, convirtiéndose en un jugador mucho más completo y prácticamente imbatible. De hecho tuvo que renunciar al juego del Gin Rummy y pasar al poker porque nadie osaba enfrentarse ya con él, ni siquiera el jugador más reconocido de la época, Harry Yonkie Stein, que fue vapuleado sin piedad por Stu Ungar. A pesar de esto la vida de nuestro personaje no dejaba de ser turbulenta, y las ganancias que obtenía con el Gin Rummy las devoraba jugando a los dados y otras apuestas, y en una vida disoluta entre alcohol y drogas.
Se traslado de ciudad en varias ocasiones pero acabó en las Vegas el lugar perfecto para un tahúr como él. Al poco tiempo los dueños de los casinos le pedían que no acudiera a sus negocios porque ningún jugador osaba enfrentarse con él. En 1980 se presento a las series mundiales de poker (WSOP) ganando el evento principal siendo el jugador más joven en alcanzar ese mérito hasta ese momento. A partir de entonces se le apodó “The Kid” por su juventud y su aspecto aniñado. Por si esto fuera podo revalidó su título al año siguiente en 1981. Lamentablemente, y a pesar de estar en la cumbre de su carrera como jugador, a partir de entonces comienza su declive a causa de
Se convirtió en un experto jugador de blackjack donde hizo gala de unas facultades extraordinarias, ya que podía memorizar las jugadas de hasta seis barajas, hecho que quedó demostrado al ganar una apuesta de 100.000 dólares contra Bob Stupak el dueño de un casino que osó a retarle a que no podía memorizar ni las tres últimas barajas. Stu “The Kid” Ungar ganó la apuesta agrandando más y más su leyenda.
En 1982 fue acusado de hacer trampas en una mesa de blackjack por la comisión de juego de New Jersey imponiéndole una multa de 500 dólares. Stuart sintiendo que tenía que defender su reputación de jugador honesto, estuvo defendiendo su inocencia hasta que el caso se resolvió a su favor obteniendo una compensación de 50.000 dólares. En esta defensa perdió mucho tiempo y energías e incluso en su biografía contó que el proceso le djó agotado y no pudo defender su título en condiciones en la edición de 1982.
Los casinos de Nevada cerraban sus mesas de Blackjack al verle llegar tal era el miedo que tenían que desbancara sus reservas y su vida como jugador se hacía más difícil día a día. Una serie de graves tragedias personales, la separación de su mujer y el suicidio de su hijo adoptivo el día de su graduación en el instituto, sumieron a Stuart en el alcohol y la cocaína, malos hábitos que acabarían con su vida unos años más tarde. Stuart malgastaba sus enormes ganancias en cocaína y apuestas hípicas, desperdiciando verdaderas fortunas sin control alguno. Durante esa época participó en las WSOP de 1990 patrocinado por su amigo Billy Baxter, ofreciendo un tristísimo espectáculo ya que apareció inconsciente en su hotel el tercer día del certamen y tuvo que ser ayudado para proseguir en el torneo. A pesar de esto acabó en un meritorio noveno puesto embolsándose unos 20.000 dólares. Pasaban los años en un dinámica autodestructiva que sólo frenaba el alivio de ver crecer a su pequeña hija Stefanie. En 1997 financiado una vez más por su amigo Billly Baxter que abonó los 10.000 dólares de la cuota de entrada, Stu Ungar participó en las WSOP de ese año. Estaba completamente arruinado y su aspecto físico era lamentable, con el tabique nasal destrozado por las drogas. Pero sus facultades mentales estaban completamente íntegras y para sorpresa de muchos y la admiración general acabó ganando el certamen. Un escuálido Stuart mostraba la foto de su hija Stefanie a quién dedicó su triunfo y compartió el millón de dólares del premio con si patrocinador Billy Baxter.
Había conseguido un hecho inaudito, proclamándose vencedor en las WSOP 16 años después de su primera participación y volvió a ser el centro de atención del mundo del juego y el espectáculo. Sin embargo no pudo salir del mundo de la cocaína y paulatinamente volvió a perder todo lo ganado. De nada sirvieron los ruegos de familiares y amigos para que dejara el mundo de las drogas, un Stuart cada vez más degradado malgastaba en cocaína y crack cada dólar que caía en sus manos, incluidos los préstamos de amigos para que jugara al poker y se recuperara económicamente. En 1998 su mecenas de siempre abonó la tasa de entrada de las WSOP, pero minutos antes de comenzar el evento un depauperado Stu no podía continuar y finalmente no participó. Pocos meses después y con sólo 45 años Stuart apareció muerto en la habitación de un hotel. Sus amigos tuvieron que hacer una colecta para abonar los gastos del entierro.
Una lástima perder a un portento de tal calibre pero así es fue su vida





